Si eres emprendedor, entre los muchos elementos que cuidar para que tu proyecto salga adelante  el entorno de trabajo, de cuya salubridad  y productividad eres responsable, tiene especial importancia.

Todo lo que rodea a las personas que forman parte de una empresa condiciona su trabajo diario, y  teniendo en cuenta las horas que se van acumulando mes a mes, año a año, merece la pena hacer un esfuerzo para crear espacios que ayuden a crear bienestar.

La OMS, Organización Mundial de la Salud,  ha señalado como principales factores que influyen en los empleados los siguientes:

  1. El ambiente físico
  2. El ambiente psicosocial.
  3. Recursos personales de salud en el trabajo
  4. Participación de la empresa en la comunidad.

Algunos pensaréis que estas cuestiones escapan a las posibilidades de la mayoría de los emprendedores cuyos negocios son de pequeño tamaño, pero nada más lejos de la realidad.

De la misma forma que cuando se pone en marcha la comercialización de un producto o servicio se cuida no solo la calidad del mismo sino el nombre, la presentación, la persona que lo da a conocer, los canales de distribución, y hasta el más mínimo detalle, la misma  atención hay que dedicar al lugar de trabajo y a las personas que van a ocuparlo.

En el ambiente físico hay elementos cuya presencia o ausencia puede marcar una importante diferencia. Nos referimos a ruidos, factores biológicos como  la  higiene, factores ergonómicos como malas posturas o cargas excesivas,  o riesgos producidos por máquinas.  Tener un entorno de trabajo donde exista orden y limpieza, donde  elementos como estanterías, sillas y mesas respondan a criterios ergonómicos están al alcance de la mano. Es verdad que la mayor o menor dificultad para conseguirlo dependerá de la actividad, pero siempre puedes recurrir a la ayuda de los expertos como  el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo,  donde podrás encontrar guías y fichas técnicas de mucha utilidad.

En el ambiente psicosocial también tienes que intervenir. Evitar o reducir situaciones de estrés emocional y mental de los trabajadores puede lograrse con una buena organización del trabajo y con una gestión que propicie la comunicación, la flexibilidad, el reconocimiento del trabajo bien hecho y la solución de los errores que se cometan en lugar de la búsqueda de culpables.

En cuanto a los recursos personales de salud en el trabajo, ten en cuenta que muchas veces  hay pequeños detalles que favorecen que los empleados estén motivados. Considerar  si es posible una cierta flexibilidad horaria que haga compatible las necesidades del negocio con la vida personal, o disponer de un pequeño espacio en el lugar de trabajo donde poder tomarse un café, o cuidar de unas plantas, o jugar al futbolín, pueden actuar a favor de las personas que trabajan contigo y que, a la postre, contribuyen a tu negocio.

Y en cuanto a participar en la comunidad, recuerda que tus decisiones van más allá de tu organización porque en la medida en que favorezcas a las personas de tu equipo, lo haces con su entorno.

Merece la pena que dediques un tiempo al equipamiento para tu empresa y la decoración del lugar de trabajo. Utiliza las  ideas y recursos que como consumidor o usuario  ves todos los días. Desde ese olor que percibes cuando entras en esa tienda que tanto te gusta, pasando por el colorido o aspecto informal de ese almacén donde percibes orden, hasta la buena impresión que te causa esa empresa de transportes  o mudanzas en la que todos van con uniforme corporativo y se sirven de esa maquinaria que facilita la carga y descarga, agilizando los trabajos.

Si has innovado con tu negocio, ¿por qué no seguir haciéndolo al crear el espacio de trabajo, sea el que sea?

 

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