Todo negocio en la red comienza con una buena idea, aunque, por desgracia, no todas las buenas ideas dan lugar a buenos negocios. Por esa razón es conveniente, antes de hacer ninguna otra cosa, reflexionar con rigor acerca de la genial idea que hemos tenido, efectuar un profundo análisis de la idea de partida para ver si es posible transformarla en un verdadero negocio. O dicho más claramente, convertir esa idea en dinero. Y apenas comencemos nos daremos cuenta de que para pasar de la idea a la realidad hay un arduo camino que, dicho con toda crudeza, tal vez no compense recorrer. Esa es la finalidad de este análisis: tratar de decidir si vale la pena abordar el estudio en profundidad de nuestra idea de negocio.

También veremos en seguida que lo peor de todo es que la respuesta obtenida de este análisis no es un sí o un no rotundo sobre el éxito o la bondad de nuestro proyecto. Más exactamente, es probable que lleguemos a la conclusión de que nuestra idea no era tan genial como en un primer momento nos pareció, y en ese caso tal vez decidiremos dejarlo correr. Así es como mueren muchas ideas de nuevos proyectos: en un primer análisis medianamente riguroso.

Sin embargo, existe la posibilidad de que, con buen espíritu emprendedor, nos demos un baño de humildad y nos percatemos del enorme trabajo que hay por delante para convertir esa idea que hemos tenido en un negocio real.

¿En qué consiste este análisis de la idea de negocio? Pues simplemente en reflexionar objetiva y desapasionadamente sobre la idea que queremos desarrollar y la forma de convertirla en un negocio. Nuestro objetivo debe ser convencernos a nosotros mismos de que no nos estamos engañando con nuestra idea y de que realmente hay un posible negocio detrás de ella. Y paradójicamente, mientras más “pegas” le pongamos a nuestro proyecto, mejor.

Haber tenido una idea no significa necesariamente haber tenido una buena idea de negocio. Y, últimamente, esta confusión está siendo bastante común en el mundo Internet, donde alguien se despierta un día con una idea para una web y se entusiasma con ella. Y eso no es malo, incluso puede llegar a tener una gran aceptación entre los internautas. Pero de ahí a hacer de ella un negocio, hay un abismo.

Por eso, nuestro primer objetivo será tratar es discernir si tenemos simplemente una idea o tenemos una idea de negocio. Porque el trabajo que tenemos que desarrollar es planificar como convertir una idea en una empresa o negocio. Los fundadores de Yahoo empezaron con una simple idea: compartir su directorio de direcciones de Internet y ahora tienen un magnífico negocio. En cambio, el fundador de Amazon.com empezó con una magnifica idea de negocio y ahora no se sabe muy bien lo que tiene.

Nota redacción cde 2017 – Teniendo en cuenta la fecha de publicación original de este artículo allá por 2006 vemos que lo que en un principio podía ser percepción de no saber que negocio se tenía es susceptible de corrección y mejora con el tiempo. Más bien es ahora amazon el que supera como negocio en todos los aspectos a yahoo.

Por eso, en este momento, lo importante es poder describir con rigor la idea que hemos tenido y ser conscientes de si hay un verdadero negocio detrás de esa idea o no.

Si hemos llegado a la conclusión de que tenemos una idea de negocio, ahora es el momento de describir cómo se va a generar ese negocio. Pero… ¿cómo saber si hay negocio? La respuesta es bastante sencilla: habrá negocio si alguien está dispuesto a pagar dinero por comprar, usar, alquilar, contratar, etc. nuestro producto o servicio; y cuanto más dinero pague mejor será el negocio.

Quiero destacar el hecho de que la clave está en la expresión “pagar dinero” no en “usar” o “consumir” nuestro producto o servicio. Los gurús de la Nueva Economía nos han insistido tanto acerca de ofrecer productos y servicios gratuitos para obtener futuros clientes que hemos llegado a olvidar este pequeño detalle: un negocio se basa en obtener beneficios, no en tener muchos clientes, ingresos, usuarios, transacciones, facturación, visitantes, páginas vistas, etc. Es decir, para que tengamos un verdadero negocio hay que conseguir que los ingresos sean mayores que los gastos, cuanto antes mejor y cuanto mayores mejor.

Combinando estos dos elementos, la idea y el negocio, deberemos analizar, pensar, reflexionar o imaginar, ¿por qué esa idea va a ser un negocio, o mejor aún, por qué va a generar beneficios?

Preguntas cómo ¿quién estaría dispuesto a pagar por esto? ¿cuántas personas pagarían por ello? ¿qué cantidad de dinero estarían dispuestos a pagar? ¿con qué frecuencia pagarían? etc., etc., son indispensables para definir si realmente tenemos entre las manos una mera idea o un buen negocio.

En este momento inicial del proceso no podemos pretender ser muy rigurosos y tendremos que intentar justificar lo más racionalmente posible nuestras suposiciones, aunque sin entrar en un detalle excesivo. Tiempo tendremos de hacerlo en etapas posteriores. Lo importante es que si a este nivel no conseguimos convencernos a nosotros mismos de que nuestra idea será un verdadero negocio, más vale no entrar en el trabajo de seguir desarrollando nuestro proyecto.

A veces suele ser clarificador examinar la situación inversa a nuestros deseos y preguntarnos: ¿por qué esta idea no puede ser un negocio? Es decir, ¿qué puede hacerla fracasar? De esta manera tendremos un análisis más completo de nuestra idea de negocio, abordaremos el análisis con mayor profesionalidad, y, sobre todo, estaremos mejor preparados ante posibles sorpresas. Porque si hay algo seguro en un proyecto de negocio es que habrá sorpresas. Y, generalmente, desagradables.

El objetivo que perseguimos con el análisis de la idea de negocio es: “poner por escrito la definición global del proyecto, de sus objetivos principales y de los factores de éxito”. Para ello, deberemos escribir con nuestras propias palabras las ideas, frases y notas que nos vengan a la cabeza. Tiempo habrá después para redactarlo con mayor precisión.

Sin embargo, no hay que confundir expresar la idea de negocio con detallar los productos o servicios que sustentarán esa idea de negocio (este punto habrá que abordarlo más adelante). De lo que se trata es de pensar más en una especie de misión de nuestro negocio que en detallar el catálogo de productos.

Por ejemplo: una cosa es decir: “Venderemos pizzas por teléfono como hacen los de Telepizza, pero nosotros lo haremos más barato”, y otra muy distinta sería: “Nuestro negocio se basa en servir comida a domicilio a las personas que no quieren o no pueden dedicar tiempo a preparar una comida. Nuestra especialidad son las pizzas, y en general la comida italiana. Nuestros clientes están dispuestos a pagar un sobreprecio por este servicio a domicilio”.

Observando estas dos descripciones, es fácil intuir el diferente nivel al que se ha llegado en el análisis de la idea de negocio en ambos casos.

En segundo lugar describiremos cuáles son los objetivos globales perseguidos por nuestro proyecto. Si no sabemos lo que pretendemos nunca sabremos si podemos tener éxito. No se trata de detallar aquí objetivos concretos y específicos, algo que se hará más adelante, sino de plantear lo que se pretende realmente, aparte del consabido “obtener beneficios”.

De nuevo, un cosa es decir: “Venderemos pizzas en todos los rincones de la ciudad y, cuando seamos más conocidos, abriremos centros en otras ciudades”, y otra muy distinta: “Nuestro negocio se centrará en servir a los clientes de nuestra ciudad. Sin embargo, contemplamos la posibilidad de expandirnos por medio de franquicias a otras ciudades, pero buscando el apoyo de otros emprendedores. Esta opción de expansión no es prioritaria, pues nos centraremos en la calidad antes que en la cantidad”.

El estudio combinado de la idea de negocio con los objetivos perseguidos, da una mejor idea de lo que se piensa hacer en realidad y de por qué se piensa hacer de esa forma. Sea lo que sea lo que nos planteemos hacer, lo más importante es tener muy claro desde el principio qué vamos a hacer, cómo vamos a hacerlo y si realmente alguien nos pagará por ello.

Colaboración de Redacción Albanova.com

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