Como dice el título de este post “Fuentes de financiación para emprendedores” vamos a introducir las diferentes fuentes de financiación a las que puede acudir un emprendedor en busca de los recursos que necesita para poner en marcha su idea de negocio.

En otros artículos hemos hablado también de financiación, pero de otro tipo, que podríamos denominar operativa, aquella que ayuda a superar a la empresa situaciones del día a día, cuando está en marcha, como pueden ser tensiones temporales de liquidez, compras de inmovilizado, reestructuración de deuda, etc.

Dicho lo anterior pasamos a relacionar alguna de las fuentes de financiación para emprendedores existentes en nuestro país:

SUBVENCIONES

Las subvenciones podríamos decir que es financiación de emprendedor, pero ya establecido en empresa. ¿Por qué? Pues porque la mayoría de subvenciones, no es un dinero con el que podamos contar para poner en marcha la empresa desde el minuto cero, sino que debemos contar con otras fuentes financieras para dicha puesta en marcha que nos permita arrancar y aguantar hasta que las subvenciones en cuestión lleguen, ya que hay un lapso de tiempo variable entre el momento en que se convocan las ayudas, el plazo de tiempo de presentación de solicitudes y documentación, el plazo de resolución de la concesión y el plazo en el que el organismo en cuestión realiza el desembolso.

De esta forma podemos esperar tranquilamente tiempos que van como mínimo desde 6 meses a un año y en los que hemos tenido que estar ya funcionando y acometiendo gastos e inversiones. Eso sí, cuando llegue puede suponer un soplo de aire fresco en nuestra tesorería.

Por otra parte hay que tener en cuenta que normalmente las subvenciones van ligados al cumplimiento de una serie de requisitos en el tiempo como pueden ser: mantener nivel de empleo, mantener la actividad durante determinado tiempo, etc.

Podríamos incluir en este apartado también las bonificaciones a la contratación vinculadas a la creación de empleo y las destinadas a emprendedores, ya que también aumentan nuestra disponibilidad monetaria en forma de menor coste de seguridad social. Eso si, también con vinculación al cumplimiento de condiciones a veces demasiado restrictivas y que pueden suponer después sorpresas desagradables en caso de no poder cumplirlas, sobre todo si nos acogemos a determinadas ayudas, con evidentes lagunas normativas, como en su día fue la tarifa plana de 100 euros, creada deprisa y corriendo y que buscaba más efectos estadísticos en las cifras de empleo con efectos políticos, que una ayuda real a los empresarios que en plena crisis, necesitaban estímulos para la contratación.

PRÉSTAMOS PARTICIPATIVOS

Los préstamos participativos son préstamos que realiza una empresa a otra por el que el prestamista recibe opcionalmente un tipo de interés fijo por la amortización del capital prestado, y además un interés variable en función de la evolución de la empresa beneficiaria de dicho préstamo. Dicho interés variable puede estar referenciado a alguna de las variables previamente acordadas entre ambas empresas como pueden ser: beneficio neto, volumen de facturación o cualquier otro que pacten las partes.

Se puede acordar un periodo de carencia en el que no se devuelva capital pagándose solo intereses.

Otra características de este tipo de préstamos que se puede limitar la amortización anticipada por parte de la empresa que recibe el préstamo o fijar que en caso de hacerlo, debe cambiar el importe amortizado por una participación en el capital.

En caso de desequilibrio patrimonial de la empresa prestataria (la que recibe el préstamo) este método de financiación se considera parte del patrimonio neto, por lo que evitará posibles situaciones de obligación de liquidación por incumplir los supuestos contemplados en la legislación mercantil, para este supuesto.

Otra de las ventajas de este tipo de financiación es la inexistencia de la obligación de aportar garantías en forma de avales o hipotecarias. Eso sí, la empresa prestamista estudiará profundamente la viabilidad del negocio, su rentabilidad y la posibilidad de retorno de su préstamo.

CONCURSOS Y PREMIOS A EMPRENDEDORES

Son concursos en los que generalmente se valoran los mejores proyectos empresariales. Sus dotaciones económicas, importantes en muchos de los casos, pueden suponer un importante impulso inicial para arrancar nuestro proyecto de negocio.

Los concursos son convocados por diferentes entidades y organizaciones: bancos, revistas, fundaciones, etc.

Aunque en otro artículo ampliaremos información acerca de esta opción podemos poner como ejemplo los premios Juzz, promovidos por el banco de Santander y con premios que van desde los 10.000 a los 30.000 euros, viajes a Silicon Valley, entre otros.

FONDOS DE CAPITAL RIESGO

Las sociedades de capital riesgo invierten en startups con alto potencial de crecimiento y consecuentemente y por regla general, de alto riesgo. Toman el control de un elevado y variable porcentaje del capital social y ocupan puestos directivos relevantes.

El momento de inversión suele ser cuando las empresas tienen ya un pequeño recorrido y quieren crecer.

Su participación en la empresa es temporal y busca vender las participaciones en un plazo fijado aumentando su rentabilidad.

FINANCIACIÓN BANCARIA

Bancos e ICO abren la puerta de la financiación tradicional vía préstamos. Algunas entidades pueden tener lineas específicas para emprendedores, pero en la mayoría de los casos este tipo de financiación deberá ir acompañados de las correspondientes garantías vía avales o hipotecarias.

Si no se disponen bienes que hipotecar, se puede recurrir a buscar avales en las llamadas Sociedades de Garantía Recíproca, las cuales, a cambio de una participación en su capital ofrecen avales frente a los bancos.

BUSINESS ANGELS

Los business angels suelen ser personas individuales que arriesgan su patrimonio invirtiendo en proyectos empresariales de nueva creación en los que ven opciones reales de consolidación y de rentabilidad.

En muchos casos la motivación no es únicamente monetaria, sino de realización personal o empatía con el proyecto convirtiéndose en muchos casos en mentores del promotor de la nueva empresa, poniendo a disposición de esta su experiencia y red de contactos.

CROWDSOURCING

Esta no es una vía de financiación en sentido estricto sino que, tal y como decíamos de las bonificaciones a la contratación laboral o las propias bonificaciones del régimen de autónomos, es una forma de disminuir costes.

Consiste en publicitar en plataformas destinadas al efecto, trabajos que queremos externalizar para que las personas/empresas interesados en concurrir realicen las ofertas que consideren compitiendo entre si para captar ese trabajo. El beneficio para la empresa es la externalización de un trabajo a un precio más competitivo con el consiguiente ahorro.

CROWDFUNDING

En este caso los emprendedores consiguen a través de una plataforma micro-aportaciones, casi donaciones podríamos decir, a cambio de una recompensa que puede ser algo simbólico. A cambio se les mantiene informadas de la evolución del proyecto.

Es una buena forma de testar un producto o servicio determinado, ya que en función de las aportaciones que consigas y del número de personas implicados puedes valorar el posible grado de aceptación futuro.

CROWDLENDING

Parecido al crowdfunding solo que en esta modalidad se ofrece a las personas que ofrecen dinero un tipo de interés, normalmente superior al de las entidades financieras tradicionales, evitando de esta forma endeudarse con estas.

LAS TRES EFES (FAMILY, FRIENDS AND FOOLS) 

Abreviatura de Family, friends and fools, es una de las fuentes de financiación más utilizadas, dado que los comienzos son complicados, en todo, y también en financiación, sobre todo para ciertos círculos de emprendedores que o bien no cuentan con la información y formación necesaria o bien no cuentan con un proyecto innovador que atraiga a otras fórmulas alternativas.

Pedir dinero a familia o amigos (dejaremos los locos a un lado, por ser menos frecuente el encontrarlos) es por tanto uno de los recursos más a mano utilizados para poder iniciar la aventura de emprender, ya sea mediante préstamos o mediante la participación en el capital social de las nuevas empresas.

Se valora de esta fórmula la flexibilidad para la devolución del importe prestado, la facilidad de consecución. Se ha de tener cuidado de que pueda producir tensiones con las personas que nos dejan el dinero, ya sea porque puedan ponerse nerviosos si ven que no lo van a recuperar o si por el hecho de participar produce excesivas injerencias en la gestión de la empresa. Es por ello que conviene que quien preste lo haga conociendo los riesgos y aportando dinero del que, en última instancia, pueda prescindir si las cosas se tuercen.


Una vez relacionadas y explicadas de forma breve las diferentes fuentes de financiación para emprendedores, en próximos artículos, iremos ampliando información de cada una de ellas ¿Echas en falta alguna? Cuéntanoslo, comenta…

Javier Donoso
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Javier Donoso

Economista / Asesor de empresas. Desde 1994 ayudando a pymes y a autónomos en la gestación y día a día de sus empresas. He visto muchos proyectos triunfar y algunos también fracasar, por diversor motivos. Me gustaría que mi experiencia sirva para que los nuevos emprendedores tengan más opciones de exito.
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